Homenaje a las mujeres.

Dicen que detrás de todo un gran hombre hay una gran mujer que siempre lo respalda, lo apoya y en algunos casos hasta es una inspiración. No importa si es nuestra madre, nuestra novia, o nuestra mejor amiga. Hoy es un día que se conmemora a ese supuesto “sexo débil” que en mi opinión tienen de débil lo que Link tiene de orador. Hoy el mundo entero les rinde honor a las mujeres, y el gaming no se queda por detrás. Como sabrán, los videojuegos han visto nacer múltiples heroínas que muchas veces le han salvado el pellejo al protagonista principal y que incluso han salvado al mundo. Aunque claro, siempre han existido las damiselas en peligro, pero eso será algo que tocaré más adelante.

Mujeres que su sola presencia inspiran respeto y admiración, que con sus acciones han influido en el transcurso de la historia y que no le importa sacrificarse con tal de proteger aquello que ella más valora incluso si eso significa ser despreciada el resto de su vida. El mejor ejemplo es The Boss, la mentora de Big Boss y que podría ser considerada la mujer más valiente que se haya visto en videojuego alguno. Una mujer que literalmente lo sacrifico todo, su honor, su dignidad y que soporto todas clases de dolores por el bien de su nación. Heroína de la Segunda Guerra Mundial, The Boss adopto como aprendiz a un novato Jack (conocido más tarde como Naked Snake) y fue una madre para el a la vez que una maestra. Al momento de su muerte en manos de su pupilo, este último tuvo que cargar consigo la culpa de haber elegido a su país por encima a la mujer que lo hizo lo que él fue por el resto de su vida: un hombre. Si hubiera una persona que haya influenciado tanto en la franquicia de Metal Gear Solid esa sería sin duda The Boss. Si Hideo Kojima planea dirigir otro juego de Metal Gear yo creo que muchos estaríamos más que felices si el reconocido desarrollador decide profundizar la vida de tan importante personaje porque a finales de cuentas The Boss es quizás la mujer que literalmente cambio al mundo.

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Existen también las mujeres intrépidas, valerosas y más que nada decididas que realizan las más increíbles hazañas ya sean surcando el espacio combatiendo piratas espaciales, escalando montañas en busca de tesoros perdidos o pateando traseros con peleadores callejeros. ¿Qué sería de Chris Redfield si Jill Valentine no estuviera cubriéndole las espaldas en cada mansión en que ellos dos se aventuran o que sería de Leon Kennedy si Ada Wong prácticamente no estaría echándole un ojo cada 7 segundos? La Federación Galáctica no sería la misma sino tuvieran a Samus Aran, una sexy caza recompensa viajando por el cosmos y destruyendo a cuanto pirata espacial se encuentre en el camino. Lara Croft, una mujer que sería capaz de meter la mano en lava con tal de lograr su cometido y que se le podría considerar una superviviente nata. La sexy y letal Bayonetta, una chica capaz de poner en ridículo a Dante (el nuevo), Kratos y Gabriel Belmont. Chun Li, una de las peleadoras más renombradas en la historia de los videojuegos que incluso podría darle la talla a Ryu si ella se lo propone. Anya Stroud, la sabia y fiel compañera de Marcus Fenix y que lo acompaño a todas partes luchando a su lado en contra de la amenaza de los Locust. Tifa y Aeris, dos de las chicas con mayor popularidad de la franquicia Final Fantasy y que ambas jugaron un papel importante en la vida de Cloud Strife.

Pero así mismo como existen heroínas también existen las damiselas en peligros y claro en este caso hablaremos de las princesas más famosas de los videojuegos: Peach y Zelda. Muchas personas tienden a juzgar y cuestionar el papel de estas dos chicas porque siempre se las representa como mujeres que necesitan constantemente ser rescatadas y que no pueden valerse por sí misma. Y yo opino totalmente lo contrario. Es precisamente esta clase de mujeres que nos impulsan a nosotros los hombres a dar lo mejor de nosotros, a nunca perder la fe en uno mismo y seguir adelante. Tanto Mario como Link recorrieron caminos largos, escalaron montañas peligrosas, lucharon contra tempestades iracundas, lucharon con una cantidad de enemigos que se interponían en su camino y todo esto para rescatar la mujer que les importaba y créanme que si un hombre es capaz de hacer todo eso por una mujer es porque esa persona seria capaz de morir por esa persona. Ni Peach ni Zelda jamás perdieron la esperanza en ser rescatadas y jamas se les debería considerar un estorbo porque ella siempre juegan un papel fundamental en la vida del héroe.

Finalmente quiero hablarle de una mujer que a pesar de no pertenecer a un videojuego (de hecho ni les interesa) ha estado en cada etapa de mi vida, siempre apoyándome y más que nada inspirándome y que mañana cumple años: mi mama. Para ella no ha sido fácil criarme teniendo que pasar por mucho trabajo y sufrimiento para lograr levantarme a mí y sacrifico su juventud para procurarme a mí una infancia. Ella fue la que me introdujo por primera vez un NES cuando tenía 5 años y gracias a ella mi pasión a los videojuegos fue creciendo con el paso del tiempo complaciéndome con toda las cosas que le pedía y que ella lograba conseguir. Claro, como toda relación de madre e hijo hemos discutido y discusiones épicas en el sentido de la palabra pero hoy en día valoro bastante el sacrificio que ella ha hecho por mí y aunque no lo demuestre ella será siempre mi heroína favorita número uno.

En conclusión, las mujeres son una parte esencial en la vida de cada persona y que los hombres tenemos el deber sagrado de siempre hacerlas felices. O como diría el buen Sanji “El hombre que no es capaz de secar las lágrimas de una mujer no es un hombre”.

Escrito por: Pepe Kun

Cowboy Bebop es el mejor anime de la historia y eso no se discute. (y me gusta la pizza)