Formar una sesión de juegos con los amigos es una excelente experiencia, y ahora incluso cuando no puedes estar con ellos en persona igual puede formarse la sesión de juegos a distancia gracias a las aplicaciones de “Party Chat” (o como se llamen en español esas aplicaciones para hablar con amigos mientras juegas). Para muchos es el mejor momento del día, después de un largo día de trabajo o estudio te puedes poner tus auriculares y jugar mientras hablas con personas de todo el mundo para disfrutar de una buena birria, hasta que alguien se convierte en uno de esos personajes que arruinan la experiencia de los demás. Si quieres perder a tus amigos de juego y volver al mundo de los JRPGs solitarios, debes ser uno de los siguientes indeseables:

  1. El glotón

Comer es muy rico. Es uno de los más grandes placeres de la vida; pero ¿sabes qué no es rico?, escuchar a otros masticar. Para esto existen las opciones para silenciar el micrófono en la mayoría de los auriculares hoy en día, porque durante el juego queremos escuchar el diálogo, las balas, explosiones y las reacciones de los demás. Lo que no queremos escuchar son los sonidos corporales de nadie mientras comienza (o termina) la digestión. Eso incluye masticar, tragar, salivar y sobre todo comentarios sobre lo rica que está tu comida, porque aunque todos la podemos escuchar, sólo tú la puedes saborear. Sé considerado a menos que quieras ver cómo nadie acepta tus invitaciones a jugar por las noches.

Úsalo

  1. El fantasma

También conocido como AFK (Away from keyboard). Término que igual usamos en consolas aunque no se usen teclados porque no hemos decidido un mejor término todavía. Este fenómeno se puede observar cuando alguna persona de reducida capacidad cerebral decide abandonar su control de juegos y no se le ocurre avisar a las personas con las que está jugando una partida colaborativa o competitiva, dejando a sus supuestos compañeros en una desventaja numérica o haciéndolos perder el tiempo. Es posible que ese traidor tenga una buena excusa, como que tenía que ir a terminar la digestión (ver punto 1), pero ningún pupú es tan rápido como para que no puedas decir “Vuelvo en 15” o “Ya vengo que me estoy cagando” si quieres ser más informativo. Todos entendemos, pero ¡avisa que te vas!.

Repite después de mi

  1. El señor “mucha información”

Dice la leyenda que hubo una vez una persona muy sabia, a la que se le ocurrió agregar una opción para silenciar el micrófono de los auriculares de juego y que gracias a ello las personas no tienen que ser sometidas a escuchar conversaciones incómodas de los demás, pero si quieres que se burlen de tí o que dejen de jugar contigo, pudieras no usar esta opción cuando tu novia viene a reclamarte porque te comiste su pollo asado de la nevera (historia real) o tu mamá viene a mandarte al infierno por seguir jugando a las 3:30 am en lugar de estar durmiendo (también historia real) o simplemente te quieres poner a hablar de tu vecino mientras todos los demás intentan coordinar una complicada maniobra de ataque en el juego cooperativo que supuestamente están jugando juntos. Sé considerado, pon tu micrófono en silencio y permite a los demás hablar del juego, o quizá los demás terminen escuchando a tu novia ponerse cariñosa y cachonda contigo (así es, también historia real). Quizá no quieres que todos sepan que te dicen “pollito”, “cosita”, “chiquito”, “bolita” o algún otro apodo de cariño que puedan usar en tu contra.

Lo que nadie quiere escuchar durante el juego.

  1. El Hulk (también conocido como “El Enojón”)

Se supone que jugamos para divertirnos y para liberar estrés, pero algunos se toman el juego tan en serio que pone en peligro su presión arterial. Quizá una de las mejores formas de alejar a los demás es ser el que le comenta sus errores y regaña a los demás cada vez que cometen un error, o peor aún, cuando no cometen el error pero como buen sabelotodo tienes que venir a decir “sí, ganaste la partida pero tuviste suerte, la jugaste mal”. Esas personas son odiosas y merecen jugar solos hasta que aprendan que nadie es perfecto y la idea del juego es divertirse. Es mejor aprender a disfrutar una victoria, aunque no sea perfecta. No seas el sabiondo regañón del grupo. Por suerte no juego con nadie así, porque el regañón de mi grupo soy yo y por suerte mis compañeros de juego son tan buenos y pacientes que me siguen invitando a las partidas, pero estoy en recuperación. No seas como yo.

No seas como yo

  1. El invitador imparable

Se siente bien que te inviten a jugar. Es como cuando quieres jugar futbol y no te eligen de último, porque te quieren de su lado y puedes aportar algo. Es bueno sentirse querido… hasta un punto. Hay veces que uno juega todas las noches con el mismo grupo, y hay noches en que uno quiere jugar con otras personas o con nadie. A veces quieres sólo perderte en No Man’s Sky (jajaja), bueno mejor dicho, quieres disfrutar la historia de Final Fantasy XV sin tener que escuchar a otros hablar, pero viene esta persona que no entiende que quieres jugar solo y no deja de invitarte al Party Chat, luego a la partida de juego, luego de nuevo al Party Chat, cada 5 minutos. Algunos tienen problemas para aceptar el rechazo, y otros tienen problemas para saber cuando rendirse. No obligues a los demás a cambiar su estado a offline sólo por tí. No seas el desesperado.

No todos nos alegramos de tener tantas invitaciones

  1. El ausente

Es verdad que hacer alguna o todas estas cosas te puede dejar sin amigos con quien jugar, a menos que tengas una divertida personalidad y/o seas un muy buen jugador, pero no hay habilidad o personalidad que prevenga tu olvido si eres el que nunca se conecta, el que nunca está allí a la hora del juego. Durante esas sesiones de juegos se forman y fortalecen amistades;  se muestran partes de nuestra personalidad que regularmente están ocultas (ver punto 3) cuando las personas están bajo presión o tienen que cooperar con otros, y si nunca estás allí simplemente serás uno más en la lista de amigos y no un compañero de juegos. Personalmente me puedo aguantar a esos que no saben cuándo poner su micrófono en silencio, a los glotones o los que son regañones y no paran de invitar, pero por lo menos ellos están allí para jugar. De esos ausentes en realidad ni me acuerdo. Entonces ¿qué hago con todos estos juegos multijugador que tengo en mi librería?, pues jugarlos, pero con los que sí se conectan a jugar.

Al cabo que ni quería jugar contigo.

¿Sabes de algún otro hábito detestable a la hora de jugar online con otros?, comenta cualquier hábito que debemos evitar para que todos tengamos una mejor etiqueta gamer.

Escrito por: Arquimedes Quintero

Arquimedes es un gamer apasionado, amante de Peter Molyneux y Zelda. Ejercita sus poderes naturales de nerd con una saludable dosis de gaming, comics y libros al ritmo de metal.