Ya yo no juego eso

Acabábamos de conseguir Madden 2002, el juego era perfecto: divertido y fácil de aprender. Casi de inmediato se formaron unas birrias increíbles! Como pocas veces se han visto en mi casa. En mi casa jugamos desde niños, birrias épicas de mil personas, casi cualquier cosa que caiga en nuestras manos!

Gana después celebra, no antes!

Gana después celebra, no antes!

Casi siempre hay alguien mejor que los demás. En Pro Evolution era yo, en Virtua Fighter era Fonchi, en cualquier otro juego de pelea que llegara era Valter. Pero en Madden 2002 no! Era perfecto todo el mundo tenía su congo y era a su vez congo de alguien más. Era perfecto: todos estabamos al mismo nivel, las birrias eran épicas! Decidimos hacer una liga para decidir quién sería el macho alpha de la manada. 5 partidos por día: Amílcar, Fonchi, Fabián, José, Pecho, Jorge, Alex y yo. Jugábamos hasta las mil de la noche todos los días, gritadera, insultadera y mucha pero mucha lloradera:

“no paso el balón a tiempo”

“eso no era offside”

“me estás viendo el control”

“él es mucho más rápido en la vida real”

Solo había un congo comunal: Fabián! Irónicamente Fabián era el que mejor jugaba de nosotros, en casi todos sus juegos había estado ganando hasta el final, pero como mal ganador no se conformaba con ganar el juego, tenía que ganarlo por mucho! Hay una regla épica en el football americano: si estas ganando, corre la bola, sobre todo cuando se está acabando el juego. Esto mata el reloj y minimiza la posibilidad del contrincante de recuperar el balón. Pero en Madden, sobre todo en el 2002 pasar la bola era la forma más fácil de anotar rápido. Siempre le decía a Fabián: “corre la bola que estas ganando” y él se salía con algo como: “no!, puedo anotar uno más”. ZAS! INTERCEPTION, ALL THE WAY. TOUCHDOWN!

No estoy mintiendo, le paso casi todos los días en todos los juegos, POR HAMBRIENTO! Así es en el football, o bueno así es en los deportes, asegura la victoria aunque sea por solo 1. Ganar es ganar!

Un buen día después una buena jornada en la liga, Fabián decidió llevarse el juego, “te lo traigo mañana”, me dijo. Después de pensarlo mucho y con los ojos aguados se lo preste y como se pueden imaginar no lo trajo al día siguiente. Ni el que sigue, ni por un buen rato. No lo vimos por semanas, y Fabián literalmente solo vivía a una calle de la mía.

Las manos de fabian despues de entrenar

Las manos de fabian despues de entrenar

Después de algún tiempo regreso una buena noche mientras jugábamos Pro Evo, Madden en mano, lo puso sobre la mesa y nos invitó a jugar. Lo miramos y reconocimos inmediatamente la mirada DAIGO, aquella mirada que todos ponemos cuando estamos totalmente seguros de que no podemos perder, la mirada de la perfección!

Inmediatamente supimos que estuvo haciendo todo este tiempo! Obvio: practicar, como un enfermo mental, todos los días, todo el día. El muy vil se había perdido con el juego para asegurarse de que nadie pudiera remotamente ganarle. Y lo más probable estaba en lo cierto, lamentablemente eso nunca lo sabremos ya que estábamos jugando otro juego y ya nadie jugaba eso!

Fue la última vez que alguien jugó Madden contra él!

(El trainning de Fabían)

Escrito por: Alexis Mootoo

Es el mejor jugador de Virtua Fighter en la historia de la bolita del mundo por los siglos de los siglos amen. Inventó el Chimichurri dulce y el Sega Dreamcast, la misma semana! Es tan guapo que las vacas duermen de pie! Apoyara a los Bills hasta que ganen el Super Bowl! No le gustan los camarones (Wakala), ni que le peguen con un bate.